Archivos para mayo, 2017

UNIDAD o SEPARACIÓN e INOCENCIA o PECADO

Siendo que el “Paradigma principal” del Sistema, el individualismo y el bien personal, con toda su cohorte de programas y creencias manipuladoras que nos llevan a sentirnos distintos y separados con sus efectos de confrontación y lucha, el nuevo arquetipo, en el que se integran variadas corrientes espirituales y movimientos afines a la evolución y transformación  anhelante de permutar el perverso “paradigma” del mundo por el más dulce del bien común, laborando en  cooperación, entendimiento y en amor cierto, cabe preguntarse, a tenor de una transformación rápida y sin mayores quebrantos, que es lo que habría que corregirse, también en nosotros, para subsanar el mal que corroe el mundo de la forma más eficiente. Quiero con este texto reflexivo ofrecer una honda meditación sobre la incógnita de hasta qué punto estamos todos imbuidos en el patrón que la separación y/o que impide avanzar en el camino de la unificación y del hermanamiento. Esto es seguimos atrapados en el viejo “paradigma” o nos abrimos al nuevo.

Destacando lo coherente de que nuestras emociones puedan ser de rechazo y tribulación, constato ¿Cómo no va a ser posible sentir que, en el fondo del alma, aniden o irrumpa los embate de emociones encontradas de rabia y rencor ante la iniquidad del mal y de la criminalidad y la pesadumbre que asola el Mundo y, consecuentemente, contra los gestores de que esto sea así? ¿Cómo no vamos a sentirnos enfrentados y distintos de ellos si deseamos un mundo más justo y humano en contraposición a los que defienden este sistema de privilegios? Bulle nuestra sangre exaltada en sintonía con el amargura, la miseria y la muerte de tanto y tanto desheredado mientras otros se regodean en el confort del bienestar material y corporal. Tengo tan cerca y tan tierno aún en mí el Miguel Hernández que clamaba dentro de mí, en su “Nana de la cebolla y Niño yuntero”, que con dolor y rabia asumo y comprendo que lo normal y justo en este descabellado y loco mundo sea el juzgar y condenar a esa lacra inmunda digna merecedora de sentencias y castigos ejemplares. (más…)